Mindfulness en educación: una revolución

Una de los principales obstáculos en la enseñanza de infantes es mantenerlos enfocados frente a los nuevos procesos que experimentan. Reconociendo la complejidad del problema, se puede deducir que las técnicas pedagógicas aplicadas a la educación no son las ideales. La implementación de mindfulness en educación comprende por lejos una solución a un interrogante que nos compete a todos ¿Cómo se puede equilibrar una mente que está revoloteando entre pensamientos rápidos sin ningún tipo de guía? La concentración es la herramienta esencial para que las niñas y niños que se están formando digieran los contenidos. Por lo cual es necesario que los educadores y especialistas en la materia apliquen las estrategias más accesibles. Con la finalidad de permitir a los niños tomar los saberes e internalizarlos de forma crítica y asertiva.

Ante una generación de niños que crecen de forma más rápida e inmersa en la interactividad de un mundo interconectado; es preciso modificar el enfoque educativo. La implementación de mindfulness en las escuelas es una de las herramientas más acertadas.

Mindfulness es atención plena y encuentra su origen en la palabra “Sati”. Antiguo término Pali. Su origen se remonta a las prácticas meditativas de la India hace alrededor de dos mil quinientos años. Según su traducción al español, el término más acertado sería “Mente plena” o “Plena atención”. El objetivo primordial de Mindfulness es el de enfocar la concentración conscientemente. En este caso, conducir al niño a un estado en el que su atención se fije en el presente. Librándose de la aflicción de experiencias pasadas o la incertidumbre del futuro. Cerniendo su mente de cualquier pensamiento que no se ajuste a sus necesidades actuales. La intención es ayudarle a conectar de forma consiente con las situaciones que lo rodean; sin descuidar los sentimientos y emociones que pueda estar interiorizando, logrando un enlace entre sus prioridades.

¿Es necesario aplicar el Mindfulness en educación como un método pedagógico?

La distracción se manifiesta cuando las fases que establecen las herramientas cognitivas de la persona son perturbadas. Focalizando cualquier idea sin necesidad de limitar los caminos que recorre el conocimiento, lo cual acciona una pérdida del pensamiento y establece una gama de burbujas de información. Perturbando así el enfoque y contaminándolo.

Aunque existe todo un espectro de técnicas pedagógicas implementadas hasta el momento con éxito por modelos tradicionales. La atención plena funge como una alternativa con más que un par de bondades. Otorgándole al niño herramientas para reconocerse y enfrentarse al mundo con mayor claridad.

Integrar Mindfulness en la educación de los más pequeños genera beneficios significativos. El desarrollo personal del niño se ve encaminado según sus capacidades únicas. Lo que le permite establecer un pensamiento crítico respecto a su entorno. La absorción de conocimientos sufre entonces una transformación, librándolo de la información innecesaria que se le manifieste. Además de forjar nuevas competencias armónicas, alejándole de la ansiedad, la apatía y reduciendo la ansiedad significativamente.

El ambiente generado tras la implementación de mindfulness en educación librará a los niños del tedio que representa la escuela hoy en día. Basta con planificar sesiones cortas de meditación, invitando a los niños a incorporarse bajo libre elección. Las prácticas han de ser una invitación humilde y amable. Una oportunidad para entrar en el fascinante mundo interior que cada niño guarda.

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