Mindfulness en educación: Atención plena en la escuela

Mindfulness en educación es una herramienta que, aprovechada por profesionales de la pedagogía, puede producir un impacto duradero en el desarrollo mental de los niños. Esta es una práctica milenial preveniente del mundo oriental, cuyos beneficios están siendo usados por profesionales de la Psicología y otros terapeutas. La definición “Mindfulness” es la forma inglesa de la palabra “sati”, en idioma Pali, que es la lengua nativa en el norte de la India. Y en español traduce “atención plena”. Podríamos sacar una compleja interpretación de esa composición de palabras: Enfoque total en lo que sucede, perceptibilidad al 100%, etc. Significa desarrollar la capacidad de estar con todos los sentidos y el pensamiento en un lugar y en un momento.

 

Al tiempo que podemos manejar nuestra atención, a través de la coordinación de nuestros sentidos, gestionamos nuestros pensamientos con mayor orden. ¿Por qué? ¿Cómo lograr que nuestros pensamientos no sean la colisión de ideas que parecen ser por naturaleza? Sucede muy seguido que se consolida una idea y cuando vamos a referirla, ha desaparecido. Esa es solamente una muestra de cómo el flujo de pensamientos es caudaloso y precipitado. La alternativa es el enfoque de la atención, usando el cuerpo como elemento práctico y móvil de la consciencia.

Mindfulness en educación: la mente y el caso escolar

Los beneficios de lograr la atención plena pueden deducirse de comprender cómo es el proceso cognitivo de una mente capaz de evaluar factores independientemente, comparar, contrastar, descartar y asimilar. Se logra como efecto inmediato, mejoría en la memoria. El proceso intelectivo, en su primera fase, recibe por medio de los sentidos un volumen de información. Cuando nuestro flujo de pensamientos no está regulado, es probable que la atención se desvíe inconscientemente y en este primer proceso, se pierda valioso contenido.

Sin Mindfulness en las instituciones educativas, podemos contar con que sucede lo mismo. Los procesos mentales de los pequeños son fugaces, pues están absorbiendo del entorno mucha más información. La pregunta es ¿Cómo lograr dirigir la atención y concentrarla en puntos específicos? Y una pregunta más importante es ¿Cómo llevar a 30 alumnos a un mejoramiento de su perceptibilidad y una ampliación de su capacidad de captar?

Incorporar Mindfulness en la escuela resulta una experiencia productiva y poderosa. De las experiencias comprobadas podemos rescatar que la evolución individual de los estudiantes lleva a una mejor y más fructífera experiencia de aprendizaje colectivo. El interés del grupo aumenta y las expectativas y competitividad incrementan en sana convivencia y ambientes libres de estrés.

Las prácticas de mindfulness en educación se enfocan en:

  1. Sesiones de meditación cortas donde:
  2. Se integra (no por la fuerza) a todos los miembros del grupo
  3. Se establece un tiempo
  4. Se establecen unas normas de juego
  5. Se entusiasma a los niños a través de un método dinámico y adecuado a sus edades

Sesiones de ejercicios de atención donde:

  1. Se usan elementos didácticos e interactivos
  2. Se hace uso de ideas creativas

 

Puedes ver nuestro programa de Mindfulness en la educación aquí, si quieres llevarlo a tu centro o escuela