Introducción

La técnica de Mindfulness o Atención Plena nos enseña a estar conscientes y atentos en el momento presente, aquí y ahora, sin juzgarlo. Aparte de esto, nos permite observar el fluir de nuestros pensamientos y emociones sin prendernos a ellos.

La mayor parte de los problemas psicológicos surgen como consecuencia de un apego nocivo hacia nuestras emociones. Nos cuesta entender que cuanto más luchemos contra algo natural, más conseguiremos que éstas se enquisten aumentando nuestro sufrimiento.

De forma contradictoria, cuanto más luchamos por dejar de sufrir más lo hacemos. No se trata de luchar contra el sentimiento sino de aprender a relacionarnos con él de una manera más adaptativa con el fin de aceptarlo.

La práctica de Mindfulness nos enseña a aceptar la realidad sin juzgarla, dejándola estar. Esta aceptación parte de observar la realidad, tanto externa como interna, desde la posición del observador que permite que todo ocurra.

En este artículo vamos a centrarnos en la relación de Mindfulness con los bebés. Un bebé está completamente aferrado al momento presente, no se fija en sus emociones ni en sus pensamientos. Y gracias a esto sus emociones fluyen de manera natural, sin encontrar ningún impedimento a su paso.

Aceptación y Atención

En Mindfulness o meditación, no sólo es importante la Aceptación sino también la Atención. El objetivo es el entrenamiento de la atención. Mediante este ejercicio lograremos realizar una transmisión desde la práctica formal hasta nuestro día a día.

Durante la práctica, podremos sentir un estado de bienestar y relajación, si esto ocurre la disfrutaremos, pero no debe ser el objetivo principal que estamos buscando. Ya que, de esta manera, nos podemos encontrar con la desagradable sorpresa de comenzar a meditar con el fin de relajarnos y que esto nunca ocurra.

La atención nos ayuda a ser conscientes de nuestros propios pensamientos tan pronto como aparezcan. El ser conscientes nos permite distanciarnos de nuestros pensamientos y no relacionarnos con ellos.

¿Por qué es beneficioso Mindfulness para el embarazo?

Es de importancia vital cuidar la salud mental durante el embarazo. ¿Por qué? Estudios actuales verifican que practicar técnicas de relajación como Yoga o Mindfulness ayudan a proteger la salud de la madre y beneficiar el desarrollo del bebé a lo largo de los 9 meses, e incluso favorecer un parto más tranquilo. 

Practicando Mindfulness, una mujer embarazada podrá aprender a observar todas las sensaciones que aparecen en su cuerpo a medida que se acerque el momento del parto, pinchazos, contracciones o pérdidas.

De esta forma, la embarazada podrá manejar mejor sus emociones, manteniendo y el equilibrio durante todo el parto.

Bebés y Mindfulness

Nos preguntamos qué opinan los profesionales sobre esta práctica. Ellos vienen analizando desde hace tiempo la evidente necesidad del uso de técnicas que nos ayuden a relajar y serenarnos, y más en nuestra estresante vida actual.

Aparte de esto, Mindfulness nos ayuda a evitar la anticipación de pensamientos y rumiaciones mentales que nos generan mucho ruido y distracción mental. Los adultos mostramos en determinadas situaciones inquietud o nerviosismo, pero, ¿les ocurre también a nuestros bebés?

Los expertos piensan que esta técnica puede resultar muy útil porque dota a los bebés y niños de estrategias de atención. Con estas prácticas de mindfulness la claridad mental y emocional es más elevada. Esto ayuda, por consiguiente, al desarrollo de la inteligencia emocional y la inteligencia cognitiva.

La conexión con tu bebé

Estudios de psicología fetal nos demuestran que los bebés empiezan a sintonizar con sus mamás desde que están en su vientre, ya que mientras por el cordón umbilical pasas los

nutrientes correspondientes de tu cuerpo al suyo, tu bebé en crecimiento recopila todo tipo de información respecto de ti.

Puede escuchar lo que sientes, sobre tus emociones, de tu estrés. Tu bebé conecta sobre todo lo que pasa en tu vida y los aspectos más sutiles de tus experiencias internas.

Al nacer tu bebé, el cordón umbilical físico fue cortado, pero el invisible permaneció intacto. Continúa quedándose con tus emociones, tu humor y pensamientos.

Los estudios nos confirman lo contagioso que esto puede ser. ¿Te acuerdas de lo mucho que el estado emocional de tus padres te afectaba cuando eras niño?

Quizá ya te diste cuenta de la actitud y manera de ser de cada uno de ellos puede que alguno de sus hábitos lo hayas hecho tuyo.

¿Y con los niños más mayores qué ocurre?

Para los niños que ya van al colegio, el Mindfulness les va a ayudar para obtener una mayor concentración, aprendizaje y concentración.

Las técnicas de mindfulness, en niños pequeños menores de seis años, son prácticas muy sencillas, que provienen tanto de los programas educativos de las escuelas infantiles como de observar la práctica de Mindfulness en sus maestros.

Esta técnica lleva a un sosegado estado de calma, con la ayuda de la respiración. Se puede acompañar a los bebés en muchas de las actividades desde una actitud de respiración consciente. 

¿A qué edad es recomendado empezar con Mindfulness?

Los múltiples beneficios del Mindfulness para niños son aceptados por determinados países como Canadá, Holanda, Reino Unido, Estados Unidos o Australia. Naciones que tienen como objetivo incluirlo en los planes de enseñanza al menos para este reciente año 2020.

Hasta el día de hoy, la práctica de Mindfulness se está introduciendo de forma progresiva en las escuelas infantiles, ya que el verdadero objetivo es aprovechar la edad en la que el cerebro del niño es mucho más receptivo a estos ejercicios.

De todas formas, hay que saber que no es demasiado bueno comenzar muy pronto con el Mindfulness, es decir, cuando apenas el niño es un bebé, o eso es al menos lo que opinan algunos profesionales que se oponen a la idea anterior.

Para ellos, la edad ideal en la que un niño puede empezar a practicar el Mindfulness son los tres años, una etapa idónea.

El objetivo más importante a alcanzar es lograr que su capacidad de asombro no finalice nunca, ni tampoco su interés por conectar con lo externo.

Gracias al Mindfulness, los niños van a ser capaces desde edades muy tempranas a saber gestionar mejor sus emociones negativas. También mejorarán en sus habilidades sociales y su forma de relacionarse. Aparte de esto, Mindfulness va a ayudarles a adquirir más humanidad y a cultivar buenos sentimientos desde pequeñitos, tomando conciencia del mundo en el que viven.

Conclusiones

La práctica del Mindfulness y la meditación te pueden ayudar a introducirte en una relación más estrecha contigo misma, y también con tu hijo y tu pareja.

Estas técnicas te proporcionarán la sabiduría de compartir lo mejor de lo que tienes con tu familia. Cuanto más conectados estemos con lo que sentimos, más podremos entender y ayudar a otros.

No hay nada más importante que puedas ofrecer a tu niño que tu propia salud y bienestar. Podrás alimentarle con amor y cualquier otra cosa que necesite.

Es de suma importancia anotar que para estar más presente necesitas dormir bien, y para dormir bien necesitas que tu hijo o hija duerman bien.

En Centro Mindfulness Madrid te ayudamos a aprender está técnica de forma práctica y teórica.