¿Qué es Mindfulness?

Mindfulness o atención plena, se define como la capacidad de prestar atención al presente, al aquí y ahora, observando sin juzgar las diferentes experiencias que se suceden momento a momento. Siendo una herramienta para la mejora de los diversos problemas de salud y estados de ánimo, así como un proceso de autoconocimiento, enseñándonos el funcionamiento de nuestra mente y cuerpo en las diferentes situaciones, su interconexión, y las intenciones que nos motivan a las acciones.

Mindfulness es una intervención reconocida por el Instituto Nacional de Salud de EEUU y por el Sistema Nacional de Salud del Reino Unido como intervención de Medicina Mente-Cuerpo y tratamiento útil.

 

Mindfulness, como cualquier otra capacidad, se desarrolla mediante la práctica y el ejercicio de la atención.

 

Para entender verdaderamente lo que es Mindfulness hay que experimentarlo directamente, en primera persona. Sólo cuando somos conscientes de lo que está ocurriendo en nosotros y en nuestro alrededor podemos empezar a desenredarnos de las preocupaciones mentales y de las emociones difíciles.

Tomar conciencia de la experiencia presente con aceptación.

A lo largo de la historia, los seres humanos han intentado descubrir las causas del sufrimiento y los medios para aliviarlo. Antes o después, todos nos planteamos las mismas preguntas: “¿Por qué no me siento mejor?”, “¿Qué puedo hacer al respecto?”. Habitar un cuerpo físico nos expone inevitablemente y directamente al dolor asociado a la vida, como el de no conseguir lo que queremos, cuando perdemos lo que teníamos y cuando tenemos que hacer frente a lo que no queremos. Desde que nacemos hasta que morimos, no dejamos de intentar sentirnos mejor, de intentar ser más felices.

Mindfulness desarrolla una relación diferente con el sufrimiento que nos producen las situaciones de la vida, nos enseña a relacionarnos de una manera diferente con los pensamientos, emociones y sensaciones. Nos enseña a prestarles atención y observarlos desde una nueva perspectiva, y así el significado y las repercusiones que cada uno de estos pensamientos y emociones tiene para cada uno de nosotros va siendo cada vez más claro y manejable a medida que avanza la práctica.

Mindfulness es una forma de relacionarse con toda esa experiencia pudiendo así reducir el sufrimiento y preparar el terreno para una transformación personal positiva. Es un proceso psicológico central que puede modificar la manera en como respondemos a las diferentes dificultades inevitables de la vida. Realmente no es algo nuevo, ya que forma parte de lo que nos hace más humanos, la capacidad de ser completamente conscientes y atentos. Pero no siempre nos encontramos en ese estado de consciencia, apenas periodos breves de tiempo y de nuevo somos reabsorbidos por ensoñaciones cotidianas y narrativas personales. Tratar de mantener esa consciencia mantenida inclusive en momentos de mayor agitación emocional, es una habilidad especial, pero por suerte, se trata de una habilidad que puede aprenderse.

Normalmente nos cuesta prestar atención a las actividades y experiencias que suceden en el momento, mientras tanto la mente se ocupa de distintos pensamientos que nos llegan y que lleva a otras situaciones, que con frecuencia generan ansiedad. Esto es lo que se conoce como “piloto automático” o en neurociencia como “red neuronal por defecto”, esta es la red neuronal que se activa cuando no hay atención y que nos lleva hacia el futuro y el pasado.

Mindfulness ha demostrado que sólo cuando nos damos cuenta, aún levemente, de los patrones que nos gobiernan, nos volvemos más libres para poder parar y responder ante las situaciones del día a día, en vez de reaccionar automáticamente, dejándonos llevar inconscientemente por lo que pensamos o sentimos en ese instante, aprendiendo a crear la vida que nos gustaría vivir.