Mindfulness en el trabajo para mejorar la productividad y la empatía

Nuevos problemas requieren nuevas soluciones. Ante el vertiginoso y acelerado ritmo de vida que hoy en día impregna todos los sectores del entramado social. Muchos han encontrado respuesta en las prácticas meditativas de atención plena. Cómo una opción práctica y partiendo del entorno clínico, hoy ha calado en organizaciones de diferente índole a nivel mundial; integrando mindfulness en el trabajo como una alternativa de formación más humanista, ante el complejo modelo de sociedad mercantil actual.

Ante algunos escépticos, la práctica de atención plena muy poco tiene que ver con el entorno laboral. En la actualidad la inmediatez es la prima básica, considerando óptima la ejecución de labores rápidas y mecánicas. Dejando de lado la observación y las variables propias de la relatividad que propician el crecimiento. Además de desconocer por completo el valor del potencial humano de quienes hacen vida profesional en el contexto laboral.

Como una filosofía basada en la libertad y consciente de nuestra responsabilidad, el aprendizaje de implementar mindfulness en el entorno laboral es clave. Permitiendo gestionar eficientemente la organización empresarial e institucional, siempre reconociendo la complejidad de funcionar en un ambiente cambiante. Para hacer frente asertivamente, los empleados requieren de herramientas que les ayuden a combatir la presión laboral.

Controlando estados emocionales extremos como la ansiedad y el estrés; principales causas del bajo rendimiento y perdidas económicas hoy en día. Mindfulness hace propicio el refinamiento en la gestión de procesos relativos al cambio y construye positivas relaciones interpersonales.

Mindfulness en el trabajo reconoce al empleado como el capital más valioso

Es preciso reconocer la importancia de las personas y la responsabilidad que significa estar al frente de cualquier estructura organizacional. El contexto laboral está compuesto por individuos, cada uno enfrentando una realidad que por compleja que resulte, debe ser reconocida con respeto. La premisa del mindfulness laboral es desarrollar la empatía entre cada individuo dentro de la estructura. Un ambiente armónico redundará de forma positiva en un mejor desempeño en todo el grupo, compenetrándose los unos y otros en comunidad.

Gran parte de la problemática organizacional se debe al mal ejercicio del liderazgo. La inexistente voluntad para desechar las caducas estrategias condenan la gestión y por ende el desempeño. La implementación de mindfulness en organizaciones que han conseguido reconocer sus deficiencias, ha ayudado sustancialmente en la gestión del estrés. Además de promover la autorregulación conductual y emocional. Permitiendo así la edificación de relaciones interpersonales positivas. El proceso de simbiosis generado tras la transformación del entorno laboral ha demostrado mejorar la calidad de vida de muchos.

Desde una perspectiva científica, la implementación de mindfulness en el trabajo ha registrado cambios significativos en a nivel neurobiológico. Ofreciendo claridad mental y estabilidad cognitiva los participantes experimentan una observación más objetiva de sus emociones y sus pensamientos. Como si se tratara de un tamiz, literalmente podemos prescindir de aquello que sobra y realmente no forma parte de nosotros. Para notar el surgimiento de nuevas ideas, capacidades creativas y una postura positiva frente al mundo.

 

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